7 consejos para ayudar a un niño distraído

Estos sencillos consejos ayudarán a un niño que está distraído, desatento o tiene problemas para centrarse en su actividad escolar. Son también útiles para cualquier niño, y pueden incluso prevenir la inatención en un mundo que nos distrae cada vez más.

  1. Limitar las distracciones de los medios en casa. Muchos niños no son tan buenos para filtrar el ruido como lo son los adultos. Esto significa que tener la televisión encendida mientras tu hijo está tratando de hacer su tarea puede interferir con su capacidad para concentrarse. Limita a tu hijo a una hora de “tiempo de pantalla” por día. Esto significa limitar la televisión, los juegos electrónicos y otras formas de distracción. La Academia Americana de Pediatría advierte que la exposición temprana a la televisión está asociada con el TDAH en niños. También recomiendan que los padres no pongan un televisor en la habitación del niño y que mantengan el televisor apagado cuando no estén viendo un programa específico.
  2. Mantener un ambiente “hogareño”. Esto significa evitar gritos o situaciones de tensión si al niño al está costando afrontar su tarea. Por supuesto, cada padre puede ser empujado al extremo y “perder” ocasionalmente los papeles. Si esto sucede, simplemente pide disculpas a tu hijo y ármate con amor y paciencia mientras le explicas que su comportamiento es a veces frustrante.
  3. Haz que la visión y la audición de tu hijo sean revisadas. Si tu hijo de repente comienza a tener problemas en la escuela, llévalo al pediatra para una prueba de visión y audición. A veces un niño no puede expresar que está teniendo problemas para ver o escuchar con claridad. Varias veces en mi experiencia, el maestro de un niño pensó que podría tener TDAH, cuando el verdadero problema era la miopía.
  4. Mantente positivo en la presencia de tu hijo. No discutas con tu cónyuge o pareja cuando tu hijo esté cerca. Sorprendentemente, los niños se preocupan por sus padres tanto como sus padres se preocupan por ellos. Escuchar a los padres discutir o incluso hablar en voz alta puede ser aterrador para un niño. Incluso si los argumentos no son serios, ante la imaginación vívida de un niño los argumentos podrían significar que sus padres se dirigen al divorcio. Incluso si tu hijo está en otra habitación, todavía puede oír tu tono de voz y recoger sentimientos de enojo. Para discutir las diferencias, los padres deben pensar en almorzar juntos o dar un paseo sin la presencia del niño.
  5. Estar “en el momento” con tu hijo al menos una vez al día. Dedícale unos minutos cada día cuando puedas concentrar el 100% de tu atención en tu hijo: leer un libro, jugar a un juego de mesa corto, ir al parque, hacer un dibujo juntos o simplemente tener una charla en la que él se sienta importante y atendido.
  6. Tener reglas claras y hacerlas cumplir de manera consistente. Los padres deben llegar a un acuerdo sobre las reglas que conciernen a su hijo y apoyarse mutuamente. Estar en la misma página sobre la disciplina es especialmente crucial si un niño tiene problemas para concentrarse.
  7. Inscribe a tu hijo en un deporte para canalizar su energía adicional. Si tu hijo es “hiperactivo”, puede que necesite más vías de escape para su energía. El nadador de medallas de oro olímpico Michael Phelps tuvo problemas para concentrarse en el aula y fue diagnosticado con TDAH. Después de estar con medicación durante cuatro años, Phelps decidió que la medicación era una muleta innecesaria. Con la ayuda y el apoyo de su médico, se despojó de ella a la edad de trece años. Phelps aprendió a controlar su falta de atención en la escuela mediante el uso de la energía de su mente, y encontró una salida sana para su energía extra en la natación competitiva.

Fuente: psychology today

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